Turismo en Madrid I: Que ver en Madrid

La capital española no es únicamente el centro administrativo y financiero del país, el repertorio de oportunidades turísticas es extenso y diverso por lo que, independientemente de cuáles sean tus intereses, hay muchos atractivos turísticos que ver en Madrid y que no se pueden dejar pasar.

La fuente de Cibeles es un ejemplo de que ver en Madrid

Hasta de empezar a conocer algunas de las muchas cosas que ver en Madrid es necesario saber cómo llegar hasta esta gran ciudad, la capital de España.

Cómo llegar a Madrid

Aquellos que no residan en la ciudad tienen varías vías de llegada. La nueva terminal del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, galardonada con diversos premios internacionales de arquitectura e ingeniería, es un magnífico comienzo. Las formas orgánicas del techo, la complejidad del diseño, la cuidada y medida funcionalidad de cada detalle estructural y la bella estética lograda gracias a la fusión de elementos tradicionales, como el falso techo realizado en listones de madera, con otros de claro corte industrial.

Otra de las posibles entradas a la ciudad es Chamartín, donde el tren conecta con el sistema de transporte urbano subterráneo de la metrópolis a través de una estación bulliciosa que en su parte inferior ha sido remodelada en la última década para concederle una apariencia futurista digna de ser apreciada. Desde este punto, además es posible comenzar a conocer la urbe.

Para moverte por Madrid con facilidad puedes consultar los buses urbanos y sus rutas con esta sencilla aplicación de EMT Madrid que te calcula la mejor opción para llegar a tu destino desde tu punto de origen. El mismo consejo para las líneas de metro, en esta página oficial se pueden consultar los trayectos recomendados.

Que ver en Madrid

En los alrededores de Chamartín se sitúan las cuatro torres que dominan el horizonte de Madrid desde 2009 y son buenas opciones para empezar con al visita turística si tenéis dudas sobre que ver en Madrid: Torre Cepsa, Torre PwC, Torre Espacio y Torre Europa. Otra maravilla arquitectónica que no puede dejarse sin visitar. Sin embargo el verdadero encanto de este enclave son las vistas que se pueden disfrutar desde el restaurante del hotel Eurostars (requiere reserva), que si bien no está situado en la azotea, permite disfrutar de una comida excelente en un ambiente tranquilo y acogedor, ideal para una cita romántica, teniendo de fondo la noche clara y el cielo límpido desde el que contemplar que ver en Madrid.

Estas torres se ubican en uno de los extremos del muy conocido paseo de la Castellana, una de las arterias que avivan el flujo de la ciudad. El resto de rascacielos famosos se encuentran también en las cercanías, incluyendo la Torre Picasso y las Torres KIO o Puerta de Europa, uno de los edificios matritenses más identificativos durante el último siglo y que dan una buena idea sobre el tipo de arquitectura que ver en Madrid.

El estadio de fútbol Santiago Bernabeu se encuentra poco más abajo. Si la visita se realiza coincidiendo con la celebración de algún encuentro futbolístico de importancia se puede ser partícipe de la fiesta sin comprar siquiera una entrada. El ambiente de charanga, el humor de la gente y el vibrar de la competición se trasmite por los alrededores siendo posible pasar un buen rato en compañía de forofos y fanáticos del deporte rey.

La Escuela Técnica Superior de Ingenieros Técnicos Industriales y el Museo Nacional de Ciencias Naturales comparten una edificación de alto valor histórico. El ambiente universitario e investigador se hace patente en esta zona con el trajín derivado de la facultad y sus estudiantes, así como el ir y venir de investigadores del CSIC, cuyas dependencias están distribuidas por las calles paralelas tras la ETSII y el MNCN. La visita al museo es obligada, pero es sin duda mucho mejor si se logra acceder a las colecciones geológicas, faunísticas y botánicas que por lo general permanecen ocultas. Esto ocurre escasas veces al año, generalmente con motivo de la Semana de la Ciencia de Madrid, que suele tener lugar durante la primera quincena de noviembre y pone a disposición del ciudadano y del turista toda una serie de experiencias únicas de índole variada y acceso por lo general completamente gratuito. Los folletos con la oferta disponible pueden adquirirse en universidades, puntos de información turística, ventanillas de venta de bonos de transporte público y en organismos relacionados con el avance y divulgación de la ciencia.

El Paseo de la Castellana es uno de los tantos lugares que merecen una visita en Madrid. El mercadillo popularmente conocido como El Rastro, situado en la parte más cosmopolita, plural y étnica de la ciudad, el barrio de Embajadores, es otro de estos lugares. Se trata de un mercado al aire libre que puede ser visitado durante las mañanas de los domingos y de los días festivos. En él se pueden encontrar todo tipo de baratijas y un vergel de compradores y curiosos que se acercan a curiosear la ropa, bisutería, navajas, libros, antigüedades, menaje de hogar,… tentados de participar de una de las actividades más castizas y tradiciones más antiguas (más de doscientos cincuenta años) de la ciudad de Madrid.

Cultura en Madrid

La cultura es otro de los núcleos hacia los cuales los esfuerzos turísticos del ayuntamiento han sido dirigidos. Algunos museos de arte como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo del Prado y el Museo Thyssen-Bornemisza, entre otros, son referente a nivel internacional con sus colecciones pictóricas.
El primero es especialmente importante por sus colecciones de artistas nacionales prominentes del pasado siglo: Pablo Picasso, Salvador Dalí y Joan Miró. No debe menospreciarse tampoco el conjunto de cuadros que forman la sección surrealista, que consta de obras de Francis Picabia y René Magritte, la colección referente en cubismo y la presencia de piezas maestras de diversos expresionistas, entre los que cabe destacar a Francis Bacon y Antonio Saura. Por su parte, el Museo del Prado, el que recibe mayor afluencia, dispone de una colección permanente pero además se encuentra en constante muda gracias a la firma de convenios de colaboración e intercambio con otros museos de importancia a nivel europeo y global.

En la agenda cultural se puede ampliar mucho más la información de este artículo con horarios, precios de las entradas y cultura de actualidad.

Edificio del Museo del Prado en Madrid

Los visitantes que lleguen en temporada alta harán bien en obtener sus entradas con antelación, las colas que se forman para entrar durante el estío llegan a rodear las zonas ajardinadas del exterior debido al estricto cumplimiento de los aforos asignados. Finalmente, el Museo Thyssen-Bornemisza, una pinacoteca de maestros tanto antiguos como modernos heredada por el gobierno de la familia que da nombre al museo homónimo. Incluye un sinnúmero de corrientes artísticas que abarcan una cantidad no despreciable de siglos, encontrando en su interior desde ejemplos góticos de Duccio hasta manifestaciones del relativamente reciente pop-art.

El abanico cultural que Madrid pone a nuestra disposición no se limita al arte pictórico. Los amantes del teatro y del séptimo arte encuentran en la ciudad un bastión frente a la pérdida de interés en la actuación que experimentan otras partes del país. La Gran Vía, Callao y Alcalá son las calles donde se encuentran las principales teatros y salas de improvisación, así como locales orientados a los monólogos y bares con espectáculos musicales, de actuación e interacción con el público. En estos lugares se puede disfrutar de un elenco inabarcable de obras teatrales que van desde aquellas nacionales con afamados actores autóctonos, pasando por espectáculos acrobáticos y de percusión llegados de otros países, y hasta adaptaciones de los musicales más exitosos importados de allende los mares.
El cine es igualmente importante en esta zona y sus aledaños, un gran número de estrenos a nivel nacional se realizan aquí, así como certámenes o la simple reemisión de joyas imperecederas en la Filmoteca Española, donde si se tiene fortuna se puede llegar a disfrutar de obras esenciales del cine mudo suplementadas con la actuación de un pianista para rememorar tiempos más sencillos.

Sería imposible intentar condensar toda la oferta cultural en un artículo que mantuviese la brevedad y la concisión, sin embrago no podemos dejar de mencionar algunas opciones interesantes que sin duda harán las delicias de los turistas.

Entre estos lugares están: la Casa Museo Lope de Vega, el Andén Cero de la Estación de Chamberí, la Biblioteca Nacional, el Museo de América, el Museo de Cera, el Museo del Ferrocarril, el Museo Africano, el Museo Arqueológico, el Museo de Historia, el Museo del Traje, el Museo Cerralbo, el Museo Casa de la Moneda-Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, el Museo Geominero, el Museo Naval, la Real Fábrica de Tapices, la Real Armería, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, el Planetario, el Museo Sorolla, el Museo Romántico, el Templo de Debod, el Palacio de Cristal, La Puerta de Alcalá, la Plaza de Oriente, el Monumento a las Víctimas del 11M, el Monumento a Alfonso XII, la Fuente de Neptuno, la Bolsa de Comercio, la Iglesia de San José, el Ministerio de Agricultura y un larguísimo etcétera que no hace sino demostrar la excepcional pluralidad y valor de la ciudad. La facilidad con la que el visitante puede arropar sus intereses y diseñar su propio itinerario es monumental.

Ocio y gastronomía

Pero no todo va a ser alimentar la mente. El cuerpo también necesita energía, ya sea en forma de relajación, diversión o apreciación de las necesidades vitales del ser humano. Todo esto se une en la Puerta del Sol, centro turístico por antonomasia y lugar donde disfrutar de los espectáculos callejeros, las tapas acompañadas de una refrescante clara o una caña tirada y la posibilidad de conocer gente nueva.

Salir de tapas en los bares y restaurantes de Madrid

Existe gran cantidad de bares y tabernas típicas dispersas por toda la ciudad, pero para aquellos que consideren el tapeo como una experiencia en la cual obligadamente tienen que participar, hay tres lugares que no se pueden dejar al margen bajo ningún concepto. En primer lugar la Sidrería el Tigre, un local que se ve sometido a una demanda excepcional debido a su característica estrella, unas tapas ubérrimas que saciarían el hambre y el apetito del mismísimo Carpanta. En segundo lugar, la Bodega de Ardosa. No se nos ocurre un entorno más apropiado para definir lo que es un verdadero bar tradicional.

Con doce décadas de experiencia a sus espaldas, este templo de la restauración situado en Malasaña ofrece la gastronomía típica a precios de chiste, una decoración acogedora y dominada por la luz tenue y un espíritu joven y vivaz. Finalmente, la Taberna Tempranillo, donde aparte de una buena comida se pueden degustar vinos de calidad inigualable. Un deleite para los amantes de la enología. En cualquier caso, divagar un poco por las callejas que discurren paralelas a las principales vías de comunicación suele sorprender a extraños y conocidos con pequeñas joyas de la gastronomía. En una ciudad de dimensiones inconmensurables los locales desconocidos de calidad destacada aparecen por doquier.

Después de una buena comida… ¿qué mejor que una buena fiesta? La noche madrileña puede ser tranquila o no. Además de las terrazas y las fiestas de acceso limitado en las azoteas de algunos edificios, hay una buena cantidad de pubs nocturnos y discotecas.
En las inmediaciones de Atocha se encuentra una de las opciones más económicas a la vez que vanguardistas, la discoteca Kapital consta de siete pisos a cada cual más animado. Música electrónica, pachangueo latino, bebidas espirituosas y cómodos sillones para entablar conversación son las claves que hacen de este epicentro de la diversión un lugar ineludible a la hora de buscar amistad o algo más. Otro de los referentes de la noche metropolitana es el club nocturno Pachá, mucho más caro y de acceso difícil, si bien si logras entrar tendrás la oportunidad de codearte con celebridades e importantes personalidades del sector financiero que encuentran aquí un alivio de las tensiones que erigen durante el desempeño de sus oficios.
Incluso los más irreverentes tienen la oportunidad de encontrar la horma de su zapato, la cultura underground y las fiestas rave también abundan en la capital, aunque pueden ser complicadas de localizar si no se tienen los contactos adecuados.

Otros lugares turísticos que ver en Madrid

Las zonas ajardinadas de la ciudad y el atisbo natural que la Sierra de Guadarrama deja entrever en la lontananza puede invitar a otro tipo de actividades más conectadas con el entorno silvestre. El zoo de Madrid da una oportunidad única a los turistas de contemplar una serie de animales exóticos escasos en otros zoológicos y, por desgracia, cada vez más escasos también en la naturaleza. El delfinario y los espectáculos con loros y cacatúas están entre los preferidos de los más pequeños, y la proximidad del parque de atracciones hacen del complejo de instalaciones situadas en las inmediaciones de la Casa de Campo, una visita muy adecuada para aquellos que viajen en familia.

La ciudad ofrece una multitud de oportunidades para el visitante sobre que ver en Madrid, el cual sin duda discurrirá ensimismado de una a otra atracción, forjando recuerdos indelebles que perdurarán eternamente.

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